El Acuerdo Comercial entre la Unión Europea y Colombia ha alcanzado un punto de inflexión en 2026, consolidándose como una de las herramientas más eficaces para la internacionalización de las empresas portuguesas. Con el desmantelamiento arancelario ahora en fase de plena madurez, prácticamente la totalidad de los productos industriales y una amplia gama de bienes agrícolas se benefician de arancel cero, eliminando barreras que anteriormente limitaban la competitividad nacional. Más que una reducción de costes, el acuerdo ofrece hoy una estabilidad jurídica y normativa sin precedentes, fundamental en un contexto global de incertidumbre.
En este escenario, el papel de la CCILC es determinante. La Cámara actúa como el puente técnico e institucional que permite a las empresas convertir el texto del acuerdo en beneficio real. A través del apoyo en la interpretación de Reglas de Origen, la facilitación de contactos con entidades aduaneras y la consultoría sobre normas de sostenibilidad exigidas en las nuevas licitaciones públicas colombianas, la CCILC garantiza que sus asociados no solo conocen las oportunidades, sino que poseen las herramientas prácticas para aprovecharlas con seguridad y eficiencia.